Una Cancion de Navidad de Charles Dickens |
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He intentado en este librito fantasmal, levantar una idea fantasmal, que no les quitará a los lectores de su estado mental, del trato el uno con el otro o de las fiestas navideñas. ¡Qué el relato frecuente a sus casas con alegría! su amigo y sirviente fiel diciembre de 1843
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| El fantasma de Marley Para
comenzar, Marley estaba muerto. No queda duda de eso. El registro estaba firmado por el
clérigo, el escribano, el funerario, y el doliente principal. Scrooge lo firmó: y el
nombre de Scrooge estaba bien para el dinero, para cualquier cosa que tocó. |
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| El primero de los tres espíritus Cuando
Scrooge se despertó, estaba tan oscuro que, al mirar desde la cama, apenas podía
distinguir entre la ventana transparente y las paredes opacas del cuarto. De repente el
reloj de la iglesia sonó profundo y melancólicamente la una de la madrugada. Y al mismo
tiempo, una luz hizo brillar todo el cuarto, las cortinas de su cama se abrieron, y
Scrooge, medio sentado y acostado en la cama, se encontró cara a cara con un visitante
que parecía no ser de este mundo. |
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| El segundo de los tres espíritus.....Era su propio cuarto. No había
duda de eso. Pero el cuarto había pasado por una transformación sorprendente. Las
paredes y el techo estaban cubiertos de plantas verdes, tanto como para parecerse a un
jardín perfecto, y por todas partes, relucían bayas brillantes. Las hojas frescas de
acebo, muérdago e hiedra reflejaron la luz, como si fueran muchos espejos pequeños que
se habían esparcido por todas partes; y había un fuego más grande en la chimenea que el
hogar petrificado jamás había visto en la vida de Scrooge, o de Marley en muchos
inviernos pasados. Amontonados en el piso, como un trono, había pavos, gansos, pájaros
de caza, queso, grandes pedazos de carne, lechones, tiras de salchichas, bizcochos con
frutas picadas, pudines de ciruela, barriles de ostras, castaños calientes, manzanas
brillantes, naranjas jugosas, peras
exquisitas, pasteles enromes y vasos de ponche hirviente, que hacían oscurecer al cuarto
por el vapor. Un Gigante alegre estaba sentado en un sofá, era una vista muy placentera;
tenía una antorcha luminosa en la mano que parecía ser un cuerno de abundancia; y lo
alzó, para darle luz a Scrooge que estaba mirando furtivamente desde atrás de la puerta.
'¡Pase, pase! ¡Para que me vea bien hombre! Yo soy el fantasma de la
navidad presente. ¡Míreme bien!' |
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![]() Estrofa Quatro |
El último de los espíritus El
fantasma se acercó lento y silenciosamente. Cuando se acercó Scrooge se arrodilló,
porque el fantasma causó un sentimiento de misterio en el aire. |
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![]() Estrofa Cinco |
El final de todo ¡Sí! y el poste de la cama era suyo. La cama la suya, el cuarto el suyo. Pero lo mejor de todo, y lo que le hizo sentir más feliz, era de que el Tiempo que todavía le quedaba por vivir era suyo, para corregir lo que podía. '¡Viviré en el Pasado, el Presente y el Futuro¡' repitió Scrooge, al salir de la cama. 'Los espíritus de los tres estarán conmigo.' |
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